Diez años después del terremoto de 1999 en Esmit, que causó la muerte de más de 17.000 personas, el gobierno turco creó la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD) para ayudar a afrontar los desastres naturales. El gobierno también se comprometió a implementar nuevas normas de construcción y a implementar un plan para reforzar los edificios existentes.
El plan implicaba designar cientos de espacios urbanos como puntos de evacuación en caso de emergencia. Sin embargo, con el paso de los años, una explosión de nuevos desarrollos desbarató muchas de las mejoras previstas para la preparación ante terremotos, y las zonas de evacuación al aire libre se convirtieron en rascacielos, NPR en 2017.
A finales de 2022, tras un terremoto de magnitud 5,9, el Sindicato de Ingenieros y Arquitectos de Turquía emitió un comunicado en el que afirmaba que Turquía “ha fracasado en lo que se debe hacer antes del terremoto”
Artículo original de la revista Time. Foto de Sertac Kayar—Reuters

