La aplicación de dispositivos de protección sísmica, como los amortiguadores, ha transformado radicalmente el panorama de la ingeniería y el diseño sísmicos. Las estructuras diseñadas y construidas sin estos dispositivos suelen seguir un diseño prescrito por el código, lo que implica daños estructurales importantes, pérdida de funcionamiento y probable reemplazo en eventos de diseño. Por el contrario, el diseño sísmico que incorpora dispositivos de protección sísmica permite un diseño óptimo que combina las mejores prácticas de ingeniería con un coste mínimo. Estos dispositivos son robustos, rentables y han demostrado un rendimiento excepcional en terremotos anteriores. En la mayoría de los casos, el coste inicial de su utilización se compensa, al menos en parte, con la reducción del coste de otros elementos estructurales. El rendimiento a largo plazo es el parámetro clave para la evaluación. Una estructura con diseño basado en el código probablemente requeriría reparaciones o reemplazos importantes tras un terremoto de diseño. En cambio, las estructuras correctamente diseñadas con estos dispositivos probablemente solo requerirán una inspección mínima posterior al terremoto y podrán estar plenamente operativas en cuestión de horas. Este rendimiento no solo es rentable, sino que también reduce la necesidad de utilizar recursos naturales al eliminar las reparaciones o reconstrucciones posteriores al terremoto. Se presentan ejemplos de diseño basados en códigos y de alto rendimiento que ilustran el desempeño superior de los edificios con dispositivos de protección sísmica.