El Centro Financiero Mundial de Shanghái (CFM) es un edificio de 106 plantas cuya construcción está prevista próximamente. La estructura, diseñada por KFP Associates, consta de edificios de oficinas y un segmento de hotel de 10 plantas, ubicado entre las plantas 78 y 87. La estructura está diseñada para resistir con robustez las cargas laterales causadas por el viento y los efectos sísmicos. Además, el propietario y los ingenieros se preocupan por el nivel de vibraciones perceptibles para los futuros ocupantes del hotel. La Organización Internacional de Normalización (ISO) ha recomendado un criterio general aceptado de 15 mg de aceleración del suelo para uso residencial. Normalmente, no resulta rentable alcanzar esta limitación sin incorporar dispositivos de disipación de energía. Este tipo de dispositivos se ha incorporado con éxito en el diseño de numerosos edificios de gran altura. Para los estudios presentados en este documento, los autores proponen el uso de amortiguadores fluido-viscosos (FVD) para alcanzar los límites de aceleración del suelo. Este enfoque ha demostrado ser muy eficaz y económico tanto para edificios de gran altura como para muchas otras estructuras. Además, dado que las fuerzas en VFD son proporcionales a la velocidad y no al desplazamiento, (i) no amplifican la fuerza axial en los miembros verticales adyacentes y (ii) no afectarán significativamente la rigidez y las propiedades modales de la estructura.