La mitigación de riesgos sísmicos en países en desarrollo es crucial, ya que incluso terremotos moderados afectan negativamente muchas vidas. El 6 de marzo de 2007, un terremoto de magnitud 6,3 azotó la isla indonesia de Sumatra. Este evento moderado causó 70 muertos y 500 heridos, 130.000 desplazados y graves daños o el derrumbe de casi 15.000 edificios. El daño total del terremoto se estima en más de 180 millones de dólares, una suma muy elevada para esta zona. Indonesia, el archipiélago más grande del mundo, es propenso a terremotos debido a su ubicación en el "Anillo de Fuego" del Pacífico. En diciembre de 2004, un gran terremoto de magnitud 9,0 frente a Sumatra desencadenó un tsunami que mató a más de 230.000 personas en una docena de países del océano Índico, incluyendo más de 160.000 solo en Indonesia. El esfuerzo de reconstrucción en Sumatra ha sido lento. Poco después del terremoto de Sumatra Occidental de 2007, el gobierno indonesio invitó a los autores a evaluar los daños. Los investigadores encontraron daños generalizados en edificios comerciales, residenciales y públicos, así como en puentes. La mayoría de los edificios dañados utilizaban muros de mampostería no reforzada (MPR) y estructuras de hormigón no dúctil para resistir las cargas laterales. Los extensos daños se atribuyen a los detalles de ingeniería y a la calidad de la construcción. Se propusieron soluciones de ingeniería rentables y fáciles de implementar para mitigar este tipo de daños en futuros eventos.