El terremoto Turquía de 2023 provocó el derrumbe de 35.000 edificios de mediana altura, matando a 51.000 personas y dejando a 4,1 millones sin hogar. El programa llevado a cabo por el municipio más grande de la zona afectada, Gaziantep, proporcionó soluciones innovadoras de alojamiento rápido para la población desplazada internamente (IDP), ayudándoles a regresar a edificios reparables. Estos proyectos tienen una estrategia triple: en primer lugar, el programa ayudó a las familias desplazadas proporcionándoles información para restaurar su confianza en la seguridad estructural de los edificios. El programa identificó las estructuras intactas y las renombró como habitables mediante una "etiqueta verde" visible públicamente. Se evaluaron 3.500 estructuras intactas, apoyando a unas 90.000 personas. Se implementó una campaña de comunicación comunitaria más amplia para proporcionar a la comunidad información sobre la seguridad estructural de las estructuras evaluadas a través de eventos presenciales y la distribución de materiales de comunicación en línea. Estas campañas de comunicación llegaron a unas 200.000 personas en toda Turquía , incluidas más de 5.000 personas a través de eventos presenciales. En segundo lugar, el programa brindó asistencia técnica para reparaciones rentables y de rápida implementación, necesarias para hacer habitables las edificaciones con daños leves y moderados. El programa realizó encuestas de evaluación de vulnerabilidad basadas en aplicaciones de última generación para identificar la clasificación de vulnerabilidad y el método de reparación rentable, basándose en los materiales y la mano de obra disponibles localmente para cada tipo de daño. La elaboración de listas de cantidades (BOQ) y las estimaciones de costos de reparación permitió a las familias reparar sus viviendas rápidamente. Se evaluaron 3100 estructuras, que brindaron apoyo a unas 75 000 personas. En tercer lugar, el proyecto apoyó la recuperación rápida y eficaz de las comunidades afectadas por el terremoto mediante la amplia difusión de enfoques, recursos y materiales para las actividades, incluyendo directrices y demostraciones sobre metodologías de reparación seguras. Estos programas proporcionaron a unas 165 000 personas en las áreas del proyecto y a unas 200 000 personas en otras comunidades afectadas por el terremoto en Turquía un mejor conocimiento de los problemas de seguridad estructural, promovieron reparaciones seguras y redujeron el número de personas desplazadas que viven en campamentos superpoblados, a la vez que apoyaron la autorecuperación y la revitalización económica de las zonas.