El Líbano es una zona de alto riesgo sísmico, donde se han documentado múltiples terremotos históricos de gran magnitud que abarcan siglos anteriores. La zona alberga una larga historia de civilización, con numerosas ciudades antiguas que albergan numerosos edificios históricos. Actualmente, este patrimonio histórico en el Líbano posee un valor cultural para la comunidad y un valor económico que debe evaluarse y preservarse. La ausencia de un terremoto de gran magnitud en las últimas décadas ha mitigado la sensación de riesgo en la población general. Además, en el caso de los edificios históricos, la pérdida de las técnicas de construcción tradicionales (que incorporan el conocimiento de lo que históricamente ha tenido un mejor rendimiento) ha agravado aún más el problema. La mayoría de los contratistas, albañiles y artesanos actualmente carecen de los conocimientos necesarios para reducir el riesgo sísmico en estos edificios históricos. El Fondo de Embajadores de los Estados Unidos para la Preservación Cultural ha financiado un programa para mejorar el conocimiento sobre el riesgo sísmico y desarrollar la capacidad de los técnicos involucrados en la preservación de edificios históricos. El programa incluye la elaboración de directrices para guiar a ingenieros y arquitectos en el proceso de evaluación y restauración de edificios históricos. Estas directrices se basan en los códigos de construcción internacionales vigentes y se han desarrollado considerando las tipologías, los materiales y las propiedades de los muros locales. Se llevaron a cabo investigaciones exhaustivas sobre la singular técnica de construcción, en particular en el período comprendido entre los siglos XIX y XX. Se ha descubierto y registrado la técnica específica de elaboración de los muros de piedra, lo que conlleva una vulnerabilidad sísmica específica. El desarrollo de la capacidad técnica también incluye la formación de ingenieros en el uso de las directrices, con lecciones específicas sobre el contenido y ejemplos prácticos. Para ayudar a las autoridades en la rápida evaluación e identificación de daños, se ha desarrollado una aplicación específica para teléfonos inteligentes. Esta recopilará información de los edificios para crear una base de datos del parque inmobiliario y podrá utilizarse para una evaluación rápida en caso de terremoto.