Se utilizó la disipación de energía para modernizar un histórico rascacielos de hormigón armado en California. El edificio, construido en la década de 1920, fue el primer rascacielos de la capital del estado. Tiene 14 plantas y sótano. Está registrado como edificio histórico en California y presenta importantes características arquitectónicas, como su acabado de terracota. El sistema de resistencia a cargas laterales está compuesto por pórticos de hormigón con ductilidad limitada. Como parte de la revitalización del centro de la ciudad, este histórico edificio se está transformando de un antiguo edificio de oficinas a un hotel boutique de lujo. Debido a este cambio de ocupación, el edificio debe cumplir con los objetivos de rendimiento del Código de Construcción de California. La Ingeniería Basada en el Rendimiento reveló que el edificio experimentaría una desviación excesiva de la altura de la planta en sus plantas intermedias. Esta desviación podría causar daños tanto a la estructura como, especialmente, a los componentes arquitectónicos históricos. Se instalaron disipadores de energía en estas plantas críticas para paliar esta deficiencia y cumplir con los objetivos de rendimiento. La sostenibilidad de esta estructura se mejoró mediante el uso de tecnología innovadora.