En muchas áreas metropolitanas, los edificios de mediana altura se construyen adyacentes a edificios existentes e incorporan muros de corte de hormigón que actúan como barrera entre ambos. La orientación de estos muros de corte suele provocar una respuesta torsional severa dentro del edificio. La instalación de algunos amortiguadores fluido-viscosos (FVD) no lineales bien ubicados puede reducir significativamente la excitación torsional, mejorando así el rendimiento del edificio.
El proyecto consiste en la modernización de un edificio de 18 plantas con estructura de acero que presenta una respuesta torsional severa debido a la condición de "lindero" en las dos plantas inferiores. Los FVD reducen significativamente el desplazamiento y la aceleración en la segunda y tercera planta del edificio, donde se alojan equipos de telecomunicaciones sensibles. Reducen la demanda y la deriva en las plantas superiores, sin necesidad de realizar obras adicionales en ellas.
Los FVD ofrecen un método muy económico y eficaz para mitigar la respuesta indeseable de los edificios debido a irregularidades torsionales. Su uso sería eficaz en la rehabilitación de muchos edificios existentes con condiciones de límite de propiedad similares.