El artículo describe el innovador sistema que protege la estatua «Pietà Rondanini» de Miguel Ángel Buonarroti de las vibraciones sísmicas y del tráfico. Esta estatua de mármol, la última obra inconclusa de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564), se encuentra en el Castillo Sforza de Milán. Al igual que muchas otras piezas de nuestros museos, esta estatua se enfrenta a problemas relacionados con las vibraciones del tráfico en ciudades cada vez más pobladas. Italia es un país conocido por su actividad sísmica, lo que aumenta la necesidad de proteger estas obras de los terremotos. El traslado de la estatua a una nueva sala del Castillo habría expuesto la obra maestra a una importante dosis de vibraciones producidas por el paso de los trenes subterráneos. Por ello, se decidió desarrollar una base capaz de proteger la estatua de las vibraciones del tráfico y de los terremotos, evitando cualquier
posible daño al mármol.