El Ayuntamiento de Iaşi, en Rumanía, se construyó originalmente en la década de 1810 en estilo neoclásico vienés. Se modificó en la década de 1860 y se convirtió en ayuntamiento en 1891. Se considera patrimonio cultural y fue residencia de la Familia Real Rumana. La estructura del edificio se compone de pisos de hormigón armado, muros de carga de mampostería no reforzada (MNR) y cimientos de mampostería de piedra. Los edificios de MNR son muy susceptibles a daños por terremotos. El Ayuntamiento de Iaşi no es una excepción, como lo demuestran los daños sufridos durante el terremoto de Bucarest de 1977. Los daños incluyeron grandes grietas diagonales en los muros de MNR, que se repararon mediante inyección de lechada. El edificio no experimentó grandes aceleraciones durante el terremoto de 1977. Si se produjera un evento de mayor magnitud, comparable a las intensidades requeridas por la edición actual del código sísmico rumano, en este lugar, el resultado sería un daño considerable y la pérdida de funcionalidad del edificio. Para esta estructura, el uso de aislamiento sísmico ofrece la solución óptima de reacondicionamiento, ya que 1) la menor demanda sísmica protegería los componentes estructurales y no estructurales vulnerables, y 2) esta opción eliminaría la necesidad de realizar modificaciones sobre el nivel del suelo, preservando así las características históricas del edificio. Se utilizó un sistema de aisladores y deslizadores para el diseño del reacondicionamiento. El análisis demostró que el reacondicionamiento fue eficaz y que los elementos existentes podrían resistir las demandas sísmicas resultantes.