El patrimonio histórico ha sufrido graves daños y derrumbes en terremotos recientes, como los de Italia (2009), Haití (2010) y Nueva Zelanda (2011). Los principales elementos portantes verticales y laterales de estos edificios suelen estar compuestos por muros de mampostería no reforzada de piedra o escombros. Estos muros han experimentado fallos tanto en el plano como fuera del plano, lo que ha provocado el colapso de las estructuras. Dado que los muros tienen poca capacidad lateral, es fundamental limitar las fuerzas de entrada que actúan sobre ellos. Además, estas estructuras carecen de una trayectoria de carga o diafragma bien definido para la carga sísmica. Se propone una estrategia de mitigación que combina el aislamiento sísmico y la intervención en la superestructura para abordar estas deficiencias. Se utiliza un análisis avanzado de elementos finitos no lineales globales y locales para evaluar la eficiencia de la rehabilitación propuesta. El método propuesto reduce significativamente el nivel de excitación sísmica que actúa sobre los muros existentes y limita la rehabilitación de la superestructura, preservando así las características históricas de las estructuras. Se presenta la aplicación de esta técnica a la construcción de las catedrales de Miragoane en Haití.