El 12 de mayo de 2008, un catastrófico terremoto azotó la provincia china de Sichuan, causando 70.000 muertos, 370.000 heridos, 18.000 desaparecidos y más de cinco millones de desplazados. Miles de edificios se derrumbaron o sufrieron daños considerables. Las pérdidas económicas alcanzaron los 146.000 millones de dólares estadounidenses, el 4% del producto interior bruto de China en 2007. El terremoto fue seguido por 118 réplicas en dos semanas.
Inmediatamente después del terremoto, Miyamoto International y Global Risk Miyamoto enviaron un equipo de ingenieros a China para evaluar la integridad estructural de los edificios e infraestructura existentes, brindar apoyo a los clientes, recopilar datos y documentar las lecciones aprendidas. El equipo fue el primero en investigar el sitio. Este informe contiene descripciones detalladas de los hallazgos, identifica las lecciones aprendidas y ofrece soluciones para mitigar futuras pérdidas.

