
En Talat N'Yaaqoub, una ciudad a solo 20 kilómetros del epicentro del terremoto de magnitud 6,8 en Marruecos, descubrimos la vulnerabilidad incluso de los edificios comerciales contemporáneos a los eventos sísmicos. Un ejemplo notable es un edificio comercial que presenta lo que los ingenieros denominan "piso blando"
Una planta baja es un nivel de edificio menos rígido que las plantas superiores. Esto suele ocurrir cuando la planta baja carece de suficiente refuerzo estructural. En el edificio que examinamos, una cantidad insuficiente de varillas de refuerzo hizo que la planta baja fuera especialmente susceptible a un colapso de planta baja.
Pasar por alto detalles cruciales, como la correcta colocación de las varillas de refuerzo, puede exponer los edificios a un alto riesgo de derrumbe. En Talat N'Yaaqoub, este descuido provocó importantes daños estructurales, un triste recordatorio de la importancia fundamental de la precisión en la ingeniería.
Durante nuestra inspección in situ, identificamos casos en los que unos pocos segundos de actividad sísmica adicional podrían haber provocado una falla estructural total. Si bien los pilares del edificio estaban reforzados con varilla corrugada, carecían de un elemento crucial: ganchos de acero. Un error recurrente, con una solución sencilla y rentable, el refuerzo crítico de los tirantes para las columnas requería una ubicación correcta y ganchos de 135 grados. Esta adición podría haber mejorado considerablemente la resiliencia del edificio.
A pesar de estos hallazgos alarmantes, reforzar los edificios contra terremotos no tiene por qué ser una tarea compleja ni costosa. Una solución sencilla consiste en envolver los pilares con refuerzos de "libre adherencia" o ganchos de acero. Este ajuste, aparentemente pequeño, podría ser revolucionario, protegiendo potencialmente los edificios y las vidas durante eventos sísmicos.

